
“Quiero irme a la romería pero este año
mi madre no puede.”
De la mano de mi madre
vengo hoy a despedirte,
llevo un falda plisada,
una chaqueta amarilla,
un suéter de manga corta,
zapatos y calcetines.
El Cristo se va al monte,
en San Agustín le despido
y le digo: “A otro año me iré
a Santa Ana contigo.”
De la mano de mi madre
feliz y tranquila vuelvo.
Es que tengo nueve años
y brilla el sol en el cielo.
He ido a ver a mi abuela,
la calle estaba vacía
porque hoy es Domingo,
Domingo de Romería.
Mayo de 1956