domingo, 3 de febrero de 2002

...Adivina,adivinanza...

Se introducen
las manos en tus senos
quizás con ligereza,
más si con orden y prestancia.

Si bien
es cuidado y elegancia
estrujas y recoges
la exuberante sustancia.

Separas primero
lo más fino
con delicada atención
y vas frotando;
redondos, alargados,
orondos, corpulentos
y prístinos.

Y llegando al final
los más punzantes,
como espadas, escudos y trinchantes.
Adornados de signos
y con rabo
para así manejar mejor su arte.

Qué descanso,
por fin se ha terminado
la montaña de cacharros
bien pringados.
Y las manos repasan
bien tus senos
hasta dejarlos así
dispuestos y elegantes.

Y así día tras día
y no se acaban,
los residuos de placeres
de las mesas,
y se llena y se llena
de esperpentos,
platos sucios, cazerolas,
vasos y cubiertos.

Te nombraré a ti
insigne dama,
reina y señora
de la triunfal cocina.
Y a tus plantas
me inclino, igual señera,
siendo así mi aliada
como sufrida y fuerte
valiente y resignada
la inmóvil fregadera.


ODA
A
LA
FREGADERA.

viernes, 18 de enero de 2002

Aquella bufanda marrón

Sueño esta noche
asomada en mi balcón
mientras veo la nieve caer.

Los copos van cubriendo
poco a poco los tejados
y las chimeneas
respiran gozosas
al amor de la lumbre.

Nieva esta noche
en mi pueblo,
nieva como en años
no hacía.

Y mi alma de niña
he vuelto a sentir
jugando en la nieve,
haciendo muñecos
con gorro, nariz
y aquella bufanda marrón
que el fleco rompí,
cantando el corro Manolo
a su alrededor...

Sueña y sueña
mi alma infantil.

Los copos cayendo
y el frío en mi cara
de pronto sentí.
Palpo la nieve
¡y es realidad!,
Es, este momento
de esta hermosa noche
que me hizo soñar.

martes, 4 de diciembre de 2001

Rita

Apoyada en tu bastón
te vi caminando lentamente,
mi brazo te ofrecí
para acompañarte.

Tú, con una ternura
infinita, me dijiste:
“No te molestes, hija,
puedo ir sola.”

Te vi triste y cansada
no quise dejarte,
y cogida de mi brazo,
te acompañé hasta tu casa.

Me ensañaste la cocina,
tu cuarto, la sala,
y tú, con esa ternura
gracias mil veces me dabas.
Al irme te di un beso,
feliz marché de tu casa.

Mas la vida que tiene
tantas cosas hermosas,
incomprensiblemente
en un instante,
se torna dolorosa.

¿Por qué, al día siguiente
casi a la misma hora,
vieron mis ojos
tu esquela mortuoria?
¿Por qué?

Una sensación de impotencia
recorrió todo mi ser.
Ayer, te acompañé,
hoy, has muerto,
y yo...
No lo puedo creer.

Dios te eligió
y quiso llevarte,
a mí me brindó
hermosa ternura
que tú me dejaste,
cuando aquella noche
te ofrecí mi brazo
para acompañarte.

lunes, 5 de noviembre de 2001

Tres eran tres

Una caja de galletas
armó una revolución
poniéndose muy coqueta
para la celebración.

De buena tinta sabía
que era exquisito manjar
del chico que años cumplía
y ella no debía faltar.

Dispusieronse a viajar
envueltas con gran cariño
para así poder alegrar
a ese pequeño gran niño.

Más ¡ay! que desilusión
sufrió la pobre criatura
vio una caja de cartón
al quitarle la envoltura.

Cosa igual no se esperaba
quedándose bien planchao
esto es una gamberrada
díjose muy sofocao.

Me las tendrán que pagar
más no las pobres galletas
quien me quiso a mi gastar
esta broma en “cuchufleta.”

No te enfades Vicentico
esa no es la solución
te decimos “abonico”
se hizo de corazón.


... Las hijas de Elena,
tres eran tres
y ninguna era buena.

domingo, 23 de septiembre de 2001

Mi pequeño jardín

Desde mi ventana contemplo
mi pequeño jardín,
machacado y dolido
mi pequeño jardín.

Con heridas profundas
que el granizo dejó,
la noche que la luna
la tormenta ocultó.

Lo planté con cariño
a la sombra señera
de los hermosos pinos.

Alegraba mi vista
lo cuidaba con mimos
serenaba mi alma
era mi compañero
y mi fiel siempre amigo.

Desde todos los frentes
yo feliz contemplaba
como iba creciendo.

Y cuando lo regaba
me ofrecía generoso
su frescura y fragancia.

A las moradas flores
le abrían sus hojas
a los cactus silvestres
su hermosa flor de un día.


A los rojos geranios
y a las blancas margaritas
y al verde romero
sus tallos crecían.

Lo contemplo ahora
desde mi ventana
y lo veo muy triste
como triste yo siento
melancólica mi alma

Mas yo te cuidaré
como siempre lo hice,
curaré tus heridas
y te haré sonreír.

Volveré a contemplarte
desde todos los frentes,
y desde mi ventana
volveré ha ser feliz.

Y albergado a la sombra
de los pinos señeros
veré como creces
vigoroso y alegre
mi pequeño jardín.

domingo, 19 de agosto de 2001

La jota de la vendimia

Los campos de Jumilla
llegado el otoño,
se visten de fiesta
y olores de mosto.

Las uvas maduran
al sol y al rocío,
la pasión despiertan,
en tu amor y el mío.

El tiempo de la vendimia
Es el tiempo mas hermoso (BIS)
De las tierras de Jumilla.

ESTRIBILLO

Jumillanica es mi tierra
de jumillanos salaos,
criaos con sol y buen vino
la cepa, el pan y el arao.

Jumillano, jumillano (BIS)
Esperando siempre estas
A que maduren los granos,
Para ir a la vendimia
Con tu moza de la mano.

¡Bailaremos la jotica
mientras que “tos” descansamos!

El sol madura las uvas
El rocío las refresca
Y yo por ver tu carita
recorro el cielo y la tierra. (BIS)

ESTRIBILLO

El día que yo me muera
quiero a tu entraña acudir,
“pa” reposar en la tierra
la tierra donde nací. (BIS)

ESTRIBILLO

¡Viva la alegria,
viva la vendimia
de la tierra mía!

lunes, 23 de abril de 2001

Carta de José

Querida familia:


Esta mañana me fui al campo
la tarea me estaba esperando,
y mi nuevo patrón
quería regar la parcela
que plantamos hace poco.
Había que comprobar
la cuaja de la fruta
"pa" ver que tal el año se presenta.
Estoy muy "atareao"
porque aquí,
no se acaba la faena.
Los árboles están creciendo hermosos,
nos darán buena fruta,
trabajaremos muy fuerte
y como Dios así lo quiere
habrá buena cosecha.
Más el día ha "sio" largo
ir preparando la mesa
que al acabar la faena
me sentaré con vosotros.
Os contaré mi experiencia
y lo feliz que estoy siendo
trabajando aquí,
con este nuevo patrón
en este hermosa parcela.


José